MANTECA/ACEITE DE MANGO PURA 50g

$588,00

Conocé nuestras opciones de envío

Compartir

La manteca de mango tiene una composición similar a la manteca de karité y a la manteca de cacao y destaca por sus propiedades emolientes, hidratantes y regenerantes. Es útil como ingrediente de cosmética natural, como jabones, lociones y cremas de masaje, entre otros.

Para qué sirve la manteca de mango
La manteca de mango está recomendada para el tratamiento de arrugas y estrías. Gracias a sus propiedades emolientes, posee una alta capacidad oxidativa, favorece la cicatrización de las heridas y la regeneración de la piel.

La mantequilla de mango se utiliza para la elaboración de cremas para el cuerpo y la cara, ya que permite suavizar, calmar e hidratar la piel, al mismo tiempo que potencia la flexibilidad, protege de la radiación ultravioleta y reduce la degeneración de las células de la piel.

PROPIEDADES DE LA MANTECA DE MANGO
Mangifera indica L.

Beneficios de la Manteca de mango
Entre los beneficios de la manteca de mango se encuentran:
Propiedades emolientes, que favorecen la regeneración e hidratación de la piel
Propiedades antioxidantes y regenerantes, ideales para combatir las arrugas y las estrías

Cómo conservar la Manteca de mango
Es aconsejable no conservar la manteca de mango en un lugar que supere los 30º.

LA MANTECA DE MANGO COMO TRATAMIENTO NATURAL

Usos de la Manteca de mango
La manteca de mango es útil en la elaboración de cosméticos, jabones, lociones y cremas de masaje. Entre los usos de la manteca de mango se encuentran:
Cicatrices y heridas
Estrías
Erupciones cutáneas
Manchas en la piel
Pelo seco o dañado

Manteca de mango para el cabello
La manteca de mango se utiliza en la elaboración de jabones y mascarillas capilares. Si vas a utilizar manteca de mango para el pelo, es interesante que sepas que ayuda a prevenir la formación de puntas abiertas y aporta brillo y vitalidad al cuero cabelludo. Además, resulta muy eficaz en tratamientos para el cabello, ya que refuerza su cutícula e hidrata los cabellos secos o dañados.